Annelie Dehmel

Annelie Dehmel

Fundó en 1990 el centro ecológico juvenil en Uyuni K´asa (Cajamarca)

Desde 1990 hasta hoy, hemos plantado cienes de miles de árboles en los andes bolivianos. Los campesinos del valle alto de Cajamarca (3000m s.n.m.) se han convertido en agricultores forestales. Antes, en el suelo seco solo había hierba pobre con la que las cabras y ovejas acabaron pronto. Ahora, un bosque amplio cubre las cuestas. Se necesita horas para pasar por él. Un bosque de pinos, eucaliptos, robles y kewiñas. El suelo se presenta como una alfombra húmeda, setas comestibles brotan por doquier, musgo y hierbas cubren la nueva tierra fertil. Incluso hay manantiales brotando de la roca. Más ovejas encuentran más hierba fresca. Insectos de muchas especies se quedan y sirven de alimento para las aves que abundan cada vez más.. El clima se ha vuelto más suave, dicen los campesinos, en invierno apenas hiela, en verano llueve más y hace más calor. Esto es bueno para el cultivo de verdura y árboles frutales.

Por este bosque recien plantado pasa desde 110 años el canal de agua potable para la capital boliviana, Sucre. La cantidad de agua transportada se ha duplicado en los 26 años pasados

En medio de los nuevos bosques se encuentra una colonia pequeña: el centro ecológico juvenil de Uyuni K´asa con talleres, casas de alojamiento y cocinas. Cada vez más, grupos de jóvenes, de boy scouts, de parroquias y también senderistas individuales pasan un par de días, o más, aquí para observar el cambio impresionante de este biotopo. El aire puro y lleno de ozono, las numerosas posibilidades para senderismo y escaladas y las variadas ofertas para el tiempo libre hacen de estas visitas una vivencia atractiva para gente de la ciudad y del campo.

Los campesinos de la region encuentran ahora tierras fértiles para sus papas, el maíz y la verdura. Al mismo tiempo están ya empezando con el aprovechamiento económico de la madera, lo que les proporcionara ingresos adicionales.

Saliendo de cifras internacionales, calculamos que los 400 hectáreas de bosque de la región Cajamarca sujetan aproximadamente 100.000 toneladas de CO² por año.